“Soy una de esas millones de mujeres…”

Superwoman o no;

“soy una de esas millones de mujeres” que cada día libra una batalla por vivir tranquila, en paz, realizada y feliz.

 

   Ya de niña destacaba en mi familia por inconformista, sin embargo nunca jamás causé ningún problema, no fui rebelde. Provengo de una familia muy matriarcal, donde las mismas matriarcas son machistas: esto es de mujeres, esto no lo hagas tú, esto no es para ti…

   Fui de las que con sólo 15 años se agujereó el ombligo para ponerse un arito (sí, soy fan de Madonna y su Erótica), fui la primera de mi familia que pudo estudiar en una residencia de estudiantes de lunes a viernes (en la Laboral de Toledo), y fui la primerísima de mi familia que se emancipó con solo 16 años. A los 17 estaba en un avión rumbo a Alemania (en mi casa hicieron apuestas de lo poco que iba a aguantar allí) sola sin billete de vuelta.

Primera mujer piloto que llegó a Gando. Gran Canaria
Primera mujer piloto que llegó a Gando. Gran Canaria

   De joven siempre dije que no quería tener hijos (malas vivencias familiares), era la egoísta de casa por imaginar que viajaba, que me hacía una gran ejecutiva, por soñar que vivía en un país extranjero; era la oveja negra, con los años he descubierto que no era así, ya  era “mujer” independiente, que quería un futuro igual que el que tenían los hombres.

    Soy de las que se enfadó  al ver Pretty Woman, era “hombre” el empresario rico y “mujer” la prostituta ¿por qué?, podría haber sido al revés, ¿no?, ella la gran empresaria y él el pobre estudiante que trabaja de boys en un bar de stripper… ¿ves? Una inconformista, ¿por qué debía aceptar lo que me decían si yo no lo veía así?

   Mujeres que han aceptado ser “amas de casa” toda la vida, que no han cotizado ni saben lo que es un reto profesional, que no saben lo que llena que te salga bien algo en el trabajo, conseguir una meta… ¡¡madre mía es una de las mejores sensaciones!! ¿Amas de qué? ¿Por qué ese nombre?, no son amas de nada; ama=dueña, ¡qué bien! Dueñas de la lavadora, de la cocina, de la plancha, del cepillo y la fregona, de los niños… VENGA HOMBRE, ¡quédate tú con todas las posesiones!, prefiero se ama de mi vida, de mis  opiniones, de mi destino, de mi felicidad.

Sheikha-Al-Mayassa, con sólo 30 años ya hacía historia en el mundo del arte y la cultura.
Sheikha-Al-Mayassa, con sólo 30 años ya hacía historia en el mundo del arte y la cultura.

   Me quedé embarazada con 25 y no, no fue buscado. Tuve la libertad de decidir si quería o no tener el bebé. Decidí tenerlo, sabiendo que iba a ser mi responsabilidad y así se lo dejé saber al padre: yo decidía ser madre, él podía quedarse o irse. ¿Egoísta? No, realista. El machismo sigue por desgracia arraigado en muchos de los genes españoles.

   Asumí ser yo la que dejaría de ser mujer trabajadora para disfrutar de Aitana, y te aseguro que aunque no me arrepiento, si la sociedad española fuese más comprometida con la maternidad, hubiese podido compaginar las 2 cosas sin problema. Fui una de esas miles de mujeres españolas que viviendo fuera del entorno familiar y trabajando en hoteles, no tenía con quién dejar a su bebé en muchos de los turnos. La guardería pública no me solucionaba nada, tiene horario de oficina y yo trabajo en hoteles. Siempre he tenido que recurrir a las guarderías privadas y además a niñeras que hiciesen el resto de las horas. Imagina que nunca he podido contar con mi salario entero ya que siempre se me ha ido ¼ en que me cuidaran a mi hija.

   Ahora te pregunto a ti, hombre machista: ¿sabes lo que es trabajar para pagar casa, luz, agua, comida, teléfono (imprescindible hoy en día) y niñera?, ¡sí! así mismo, no da para más. Por eso hay mujeres que no se separan de sus maridos por miedo a quedarse solas, por miedo a sentir que no van a poder con todo, porque si sus parejas son “hombres machistas”, todo el peso de los hijos caerá sobre ellas. Ellas serán las que tengan que sacrificar trabajar en lo que les hace feliz y se les da mejor. Ellas serán las que tengan que hacer maravillas para ver quién les cuidan a los niños de forma que no les cueste mucho dinero, ellas serán las que en su día libre se encarguen de todo, las que cuando regresan del trabajo tengan que preparar todo para el día siguiente, serán ellas las que se queden en casa cuando alguno enferme, o las que si enferman ellas tendrán que hacer el esfuerzo de seguir con las rutinas de la casa. Tú “hombre machista” disfrutarás de los días que te lleves a los hijos, disfrutarás de los frutos que dan los esfuerzos de ella (esa mujer-madre-profesional) por conciliar todo de la mejor manera posible.

   “Soy una de esas millones de mujeres” en España a las que teniendo un currículo perfecto para el puesto ofertado, al responder que somos madre y sin pareja, vemos cómo cambia la expresión del entrevistador, y acabamos aceptando que ya no nos van a escoger para el puesto. Soy una de esas mujeres a las que le dieron un puesto aceptando que tenía una hija y necesitaba al menos los horarios planificados semanalmente, llegado el momento a domingo por la tarde no sabía cómo iba a trabajar el lunes: al final claro, era una pesada por estar reclamando que por favor me diesen los turnos para poder organizar con la niñera la semana de mi hija. Imagina como terminan esas relaciones laborales. Soy de esas que una vez llegó a aceptar un trabajo en el que no me aseguraron durante meses, sólo porque era de lunes a sábado por la mañana, así podría compaginar bien con el colegio y estar con mi hija por la tarde.

Grandes mujeres que dejaron huella en nuestra historia.
Grandes mujeres que dejaron huella en nuestra historia.

   “Soy una de esas millones de mujeres” que cuando miro a mi hija, me olvido de la “mierda” del país en el que vivo, cuando la veo sonreír recargo las baterías para seguir levantándome todas las mañanas y caminar contracorriente. Soy de esas que seguirá demostrando que laboralmente somos muy capaces para compaginar profesión y familia. Soy de esas que está educando a su hija bajo la igualdad de derechos, donde no hay nada para chicos o chicas, excepto las diferencias biológicas. Soy de esas mujeres que no se avergüenza de vivir mi sexualidad abiertamente, sin tapujos, sin condenas. Soy de esas mujeres a la que no les importan los cánones de belleza que marcaron “hombres machistas”, jueces de concursos de belleza. Soy de esas mujeres que se hacen valer, respetar por lo que somos, no por lo que un “hombre machista” piense o diga, soy de esas que entrega su corazón y cuerpo a quien yo decido, por lo que quiero y cuando quiero. Soy de esas mujeres que decido por quien sufro y cuánto o hasta cuándo.

Siempre he sido y seré un Ave Fénix
Siempre he sido y seré un Ave Fénix

   Ahora después de que probablemente hayas llegado leyendo hasta aquí, y también eres una de “esas mujeres” en algo de lo que he contado, compartas esto, así lo recordemos cada día, y siempre, siempre estemos orgullosas de ser “una de esas millones de mujeres”.

Pdt. hablo de “hombre machista” porque por suerte conozco muchos hombres que luchan por la igualdad de derechos, que saben lo importante que es que ambos disfrutemos de los mismos derechos, privilegios y deberes.

 

Gracias

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